miércoles, 17 de marzo de 2010

apenas quince días

Parece que hay cosas que no se pueden decir en voz alta, porque tenemos la impresión de que cuando las oigamos perderán la fuerza que tienen cuando las pensamos o sentimos.

Así estoy yo ahora, de nuevo en la cima de la montaña y de nuevo con la sensación de que siempre he estado allí, que toda mi vida ha sido así cuando en realidad apenas quince días me separan de la tortura de estar un día tras otro actuando como por inercia, dejando que las cosas pasaran a mi alrededor.

Por lo tanto... ya que no me atrevo a decirlo, lo escribo aquí, para quitarme de encima la necesidad que tengo de gritar a los cuatro vientos que estoy viviendo un sueño, que la fantasía se ha vuelto realidad y tengo a mi lado lo que siempre creí inalcanzable.

La primera vez que la vi fue la primera vez que me dije a mi mismo que no debía hacerme ilusiones. Guapa, alta y con estilo propio al vestir. Guiña ligeramente los ojos al fumar y es de risa fácil. Quise que la cosa quedara ahí, no buscar algo que no podría tener, pero por varias circunstancias acabé sabiendo mas de ella, de su gusto por las series, de sus gustos musicales, su sensibilidad y espiritualidad... y aun mas, de sus experiencias, sus vivencias, sus desengaños y sus logros.

A pesar de negarme a mi mismo la ilusión de que en algún momento pudiera haber algo mas que una amistad, me encontré esperando cual sería la siguiente oportunidad en la que poder gastar unas horas hablando de todo o de nada, riendo con nuestras anécdotas y apoyándonos en nuestros malos tragos. Esperando cual sería la siguiente vez que me mirara directamente a los ojos y poder sentir de nuevo que hay una eternidad en la que perderme entre cada parpadeo.

Y de repente ocurrió lo imposible. Como en una comedia romántica cualquiera, la jefa de animadoras se fijó en el "nerd". A la reina del baile le llamó la atención el friki. Ella me abrió las puertas.

Hace apenas quince días, pero ya siento la ausencia cuando un día no la veo, no la toco, no la beso y estoy deseando que llegue el momento en el que pueda, por fin, dejar escapar ese "te quiero" que lucha, cada vez que la veo, por salir de mi boca, sin tener miedo a que suene demasiado prematuro o demasiado estereotipado.

martes, 23 de septiembre de 2008

Ya la hemos liao...

Si es que no se puede ser un culillo de mal asiento, como dice mi abuela, porque si no, pasa lo que pasa, y ya estoy otra vez con la maleta a cuestas.

No termino de estar situado en un sitio concreto, y ya estoy valorando el siguiente.

En Málaga, justo tras conseguir el puesto de trabajo que quería, con una subida de sueldo a las puertas y la facilidad de estar viviendo en un piso de mis padres sin tener que pagar ni alquileres ni hipotecas, me lio la manta a la cabeza y me voy para Almería, a volver a ser el ultimo mono y a meterme en berenjenales de comprarme un piso y empezar a pagar hipoteca.

Y despues de estar varios años luchando, cuando parece que se me empieza a tener en cuenta y los objetivos a los que apunta la empresa (de en el blanco o no) son bastantes elevados, vuelve a picarme el gusanillo, vuelvo a estar tentado por el cambio de aires, conocer gente nueva, vivir de otra manera, y aqui estoy, en Barcelona.

Hoy comienza mi contrato con mi nueva empresa. En principio todo es bastante atractivo, trabajar en el teatro, con un horario interesante y un sueldo que aun lo es mas, pero aun queda una pequeña lucha, la fastidiosa tarea de cortar los flecos y atar los cabos sueltos.

Intentar que todo quede claro en mi antiguo curro, no vayamos a tonterias, poner en alquiler el piso de Almería, adaptarme a la nueva vida que tengo por delante.

Al menos se que esta vez al menos no me dara tiempo a aburrirme del sitio, ya que se que de aqui a poco tiempo tendre que irme para Madrid y que la compañia ira saliendo de gira por varios puntos de España.

Ya veremos que tal van las cosas, pero por ahora, la verdad, es que me siento bastante bien.

lunes, 4 de agosto de 2008

Listas no deseadas.


¿Por qué son las cosas así?

Mi vida ha estado condicionada desde pequeño por las películas. Siempre he creido en el tema karmico: El niño gordo que se esfuerza y consigue entrar en el equipo; el empollon que acaba saliendo con la mas guapa del colegio; el perdedor que se preocupa por los demas y acaba consiguiendo sus sueños...

A lo largo de mi vida, el entorno hace que creas aun mas en esas historias. Es mas, necesitas creer en ellas para salir adelante cuando tu mismo sientes que eres el reflejo del empollon o del niño gordo al que los demas usan para tener algo de lo que reirse.

Luego, un paso mas, y finalmente encuentras a algunos que piensan y se divierten como tu, con ordenadores, con cine, jugando al rol, y tienes con quien hacer piña y poder sobrellevar mejor aquellos momentos.

Procuré aprender de aquella época. Aprendí empatía. Aprendí a saber como se siente alguien cuando es usado como burla y aprendí a ver cuando algo estaba haciendo daño a otra persona y cuando no.

Pero me queda algo por aprender. Sigo sin ser capaz de saber si alguien esta haciendo el daño a proposito o por desconocimiento, así que suelo pensar que seguramente el ofensor nunca ha estado en el lugar del ofendido y por lo tanto no sabe lo que esta causando.

Es por eso que no entiendo por qué son las cosas asi. Por qué gente que ha estado a mi lado y les he visto sufrir el ser objeto de burla, en vez de desear que nadie pase por lo mismo que ellos han pasado, lo que deciden es que ahora ha llegado su turno de ser verdugos y, para hacerlo aun peor, buscan como objetivos a gente que ha estado cerca de ellos.

Es muy triste ver como las listas menos agradables crecen, sobre todo cuando simbolizan el despertar de una ensoñación en la que pensabas que las cosas eran de una manera, cuando en realidad eran totalmente distintas.

martes, 29 de julio de 2008

Relatividad para dummies


Pues aquí estamos con el asuntillo este del Blog…

La verdad es que ya me había planteado muchas veces el empezar a escribir alguno. Al fin y al cabo los hay que no cuentan nada, o que lo que cuentan no interesa a nadie. ¿por qué no uno más en la inmensidad de Internet?

Tiene gracia porque lo que siempre me ha parado ha sido el considerar que lo que yo pueda contar, o lo que a mí me pueda pasar en un momento dado son situaciones tan sumamente triviales y cotidianas que ni siquiera merecería la pena la molestia de escribirlas.

Mi amigo R, que al final es el que me está dando todos los argumentos para escribir, me decía esta tarde que nuestra vida hasta el día de hoy si que ha sido destacable, aunque sea nada más que por el hecho de que en nuestra adolescencia hemos sido los “raros” del instituto, pero aun así yo seguía pensando que no tengo la sensación de haber hecho nada particularmente especial, cuando de repente me vino a la cabeza una persona.

Puede que tú te hayas leído 1984, pero esta persona asegurará que entendió mejor que tú el mensaje, como si George Orwell en persona se le hubiera aparecido para mostrárselo. Puede que a ti te guste tal grupo de música, pero como él no lo ha escuchado, es un grupo que no merece la pena… hasta que un día lo escucha y entonces te cuenta que él los escuchaba en Radio3 cuando nadie los conocía y te explica las influencias y se empeña en recomendarte canciones de las cuales “seguramente no hayas pillado los matices de este maravilloso punteo de guitarra”. Si los dos habéis estado en un concierto, seguramente él lo escucho mejor y se divirtió y emocionó mucho más que tú y si habláis de futbol, él ya sabía hace tres años que tal jugador de la cantera iba a ser un crack y que tal estrella no iba a adaptarse a su nuevo equipo.

No estoy diciendo que sea un mentiroso, sino que cuando él recuerda las cosas les atribuye la categoría de extraordinarias solo porque ha sido él quien las ha hecho, aunque sean lo mas normal del mundo, mientras que si esas mismas cosas las ha hecho otra persona, las considera poco o nada importantes.

¿Será uno más feliz así? ¿Se sentirá uno más realizado si va pensando que allá por donde él pisa florecen los campos?

A lo mejor un día de estos pruebo…

lunes, 28 de julio de 2008

That's no moon! It's a Space Station! And the right choice is the theatre, of course


Bonita entrada para empezar... una que no entendera nadie, o casi nadie... aunque nadie o casi nadie seran los que la lean en un futuro inmediato, asi que creo que es justo.

¿Que diria Ben Kenobi ante la situación en la que me encuentro? A saber. Atascado en un trabajo con mucha perspectiva de futuro segun mi jefe y con un negro porvenir segun los antecedentes o el famoso "ciento volando" del refran dibujado entre los telones de un teatro.

La "frikada" de recurrir a el viejo Ben no ha sido mia, sino de un amigo de instituto que esta mas lejos de lo que me gusta tener a los amigos incluso a mi, que piensa que tener a los amigos a mano a todas horas es el mejor veneno para la amistad, y es que no hay como el echar de menos a los colegas para llevarte genial con ellos.

Como decia, le he contado mi situacion a mi amigo R, como le gusta ser llamado, y lo primero que se le ha ocurrido, supongo que debido a que este fin de semana se ha entretenido en leerse los guiones de Star Wars, es recurrir a las sabias, aunque a menudo no demasiado esclarecedoras, palabras de Obi Wan.

Finalmente hemos llegado a una bonita frase: "You must do what you feel is right", pero como la situación lo requería hemos llegado a la conclusión de que sin duda completaría su frase con un contundente "And the right choice is the theatre, of course"

Bueno... ahí queda la opinion del maestro Kenobi... la tendre en cuenta mientras que sigo dandole vueltas a la cabeza y me consumo en mi sindrome de estocolmo particular.

A ver si salgo del dichoso bote de una vez.