martes, 23 de septiembre de 2008

Ya la hemos liao...

Si es que no se puede ser un culillo de mal asiento, como dice mi abuela, porque si no, pasa lo que pasa, y ya estoy otra vez con la maleta a cuestas.

No termino de estar situado en un sitio concreto, y ya estoy valorando el siguiente.

En Málaga, justo tras conseguir el puesto de trabajo que quería, con una subida de sueldo a las puertas y la facilidad de estar viviendo en un piso de mis padres sin tener que pagar ni alquileres ni hipotecas, me lio la manta a la cabeza y me voy para Almería, a volver a ser el ultimo mono y a meterme en berenjenales de comprarme un piso y empezar a pagar hipoteca.

Y despues de estar varios años luchando, cuando parece que se me empieza a tener en cuenta y los objetivos a los que apunta la empresa (de en el blanco o no) son bastantes elevados, vuelve a picarme el gusanillo, vuelvo a estar tentado por el cambio de aires, conocer gente nueva, vivir de otra manera, y aqui estoy, en Barcelona.

Hoy comienza mi contrato con mi nueva empresa. En principio todo es bastante atractivo, trabajar en el teatro, con un horario interesante y un sueldo que aun lo es mas, pero aun queda una pequeña lucha, la fastidiosa tarea de cortar los flecos y atar los cabos sueltos.

Intentar que todo quede claro en mi antiguo curro, no vayamos a tonterias, poner en alquiler el piso de Almería, adaptarme a la nueva vida que tengo por delante.

Al menos se que esta vez al menos no me dara tiempo a aburrirme del sitio, ya que se que de aqui a poco tiempo tendre que irme para Madrid y que la compañia ira saliendo de gira por varios puntos de España.

Ya veremos que tal van las cosas, pero por ahora, la verdad, es que me siento bastante bien.